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Planificacion funeraria de cuatro pasos

Búsqueda de opciones a la hora de contratar servicios funerarios: Lo básico

Si nunca ha planeado un funeral antes, puede sentirse abrumado y ni siquiera saber por dónde comenzar o qué preguntas hacer. Si es así, no está solo. A comienzos del siglo XX, los estadounidenses entregaban en gran parte la responsabilidad de la atención de sus muertos a los directores de funerarias. Con el paso del tiempo, hablamos del tema cada vez menos hasta el punto de llegar adonde estamos ahora: ignoramos muchas de nuestras opciones y lo que implica un funeral.

Honrar a nuestros muertos no tiene que ser abrumador y usted cuenta con la opción de tener una disposición simple o un funeral elaborado. Sus gustos, creencias y presupuesto deben definir el tipo de funeral que organice.

Paso 1: Comience su planificación en casa

Al igual que con la planificación de una boda, un bebé o la compra de una casa o un automóvil, las familias necesitan hablar sobre la planificación del funeral y los costos involucrados. Evitar el tema no evitará la muerte, pero lo hará más difícil y probablemente más costoso para los sobrevivientes. Planear con anticipación puede hacer que sea más fácil soportar un momento doloroso, y muchos encuentran un gran significado y paz al llevar a cabo cuidadosos planes funerarios que honran los deseos de sus familiares.

Hay tantas formas de honrar a los muertos como culturas, religiones y presupuestos. Su filosofía personal o su fe debe guiar sus elecciones. Ninguna religión o filosofía establece cuánto dinero debe gastarse en un funeral y ningún sistema de creencias alienta el gasto excesivo. Las familias pueden elegir servicios simples, como una cremación sin ceremonia, o más elaborados, como un largo velatorio antes de un sepelio. Puede prescindir del uso de un ataúd o elegir uno de madera dura hecho a mano. Puede mantener el cuerpo en casa para recibir visitas o llevar a cabo un velatorio en una funeraria.

Cualquiera sea su elección, asegúrese de que se base en lo que para usted sea significativo, no en lo que cree que otras personas esperan que haga. Ningún monto, ya sea grande o pequeño, expresará cómo nos sentimos respecto de aquellos que han muerto. Tener una participación activa en los preparativos funerarios, ya sea llevando a cabo todo el proceso sin una funeraria, o simplemente preparando y pronunciando unas palabras en memoria del difunto, es más significativo que el dinero que gastamos.

Paso 2: Explore sus opciones

La mayoría de las personas están confundidas acerca de lo que pueden y no pueden hacer. Si bien muchos suponen que un funeral “tradicional” (embalsamamiento, ataúd de lujo, velatorio con ataúd abierto, ceremonia funeraria, cortejo fúnebre y servicio de sepelio) es “normal”, este tipo de funeral es, en realidad, un invento comercial relativamente reciente que rara vez se practica fuera de

Estados Unidos y Canadá. Este tipo de funeral no tiene raíces en el cristianismo, judaísmo, islamismo ni en ninguna otra religión. Tiene el derecho de cuidar a sus muertos de casi cualquier manera que sea significativa para usted.

Responder estas preguntas lo ayudará a decidir lo que quiere y a prepararse para hablar con un director de una funeraria.

  • ¿Cremación o entierro?
  • ¿Embalsamamiento? Rara vez es exigido por ley. Si bien hay situaciones en las que puede ser útil        (por ejemplo, un período prolongado entre la muerte y el velatorio), ningún estado lo exige cuando el entierro o la cremación tiene lugar dentro de los dos días y, en la mayoría de los estados, la refrigeración es una alternativa viable.
  • ¿Velatorio? ¿Público o privado/familiar? ¿En el lugar de la muerte, en el hogar, en la iglesia o en una funeraria?
  • ¿Cuerpo presente en un servicio funerario?
  • ¿Un servicio conmemorativo celebrado después de que el cuerpo se sepulta o crema?

Si desea que el cuerpo se embalsame y/o no quiere mantenerlo en su casa para realizar un velatorio, querrá contar con los servicios de una funeraria, así que elija una que se encuentre ubicada convenientemente y le sea atractiva. Visite más de una, hable con los directores de las funerarias y elija uno honesto y flexible que usted crea que honre sus elecciones con cuidado y dignidad. Esta es una ocasión significativa y única en la vida que puede verse estropeada por personal insensible.

Si desea realizar un servicio funerario con el cuerpo presente, pero no quiere llevarlo a cabo en una funeraria, considere una institución religiosa o realice un servicio de sepelio, junto a la tumba. (Si no tiene afiliación, pregunte a los Unitarios Universalistas o Cuáqueros locales cuánto cobran por el uso de sus espacios, generalmente religiosos y neutrales).

Si prefiere un servicio conmemorativo después del entierro o la cremación, no es necesario que lo lleve a cabo en una funeraria. Puede realizarlo en una institución religiosa, en su casa, en un parque, club, hotel o centro comunitario. Una mujer de unos 90 años había vivido en un asilo durante muchos años. Cuando murió, sus hijas eligieron la cremación y pusieron sus cenizas en un tarro de galletas, como un tributo a sus legendarias habilidades para hornear. Llevaron a cabo un servicio conmemorativo en el asilo de ancianos, hasta con las cintas para hornear de mamá, donde los residentes la recordaron con risas y lágrimas.

Si elige la cremación y no el embalsamamiento, se puede invitar a amigos y familiares a despedirse del difunto en casa, o en otro lugar donde haya ocurrido el deceso, antes de llamar siquiera al director de la funeraria. Tiene, al menos, 48 horas antes de que se requiera refrigeración o disposición final. Cuando usted esté listo, el director de la funeraria recogerá el cuerpo, organizará la cremación y le devolverá los restos. Esto también es válido en el caso de un entierro rápido. Ya que no hay necesidad de ir a la funeraria, puede elegir la menos costosa, incluso si está un poco más lejos.

Si un difunto ha sido atendido en su hogar por un largo tiempo, puede sentir que lo mejor es mantenerlo en casa hasta el entierro o la cremación. En la mayoría de los estados, una persona, familia, comunidad o grupo religioso puede gestionar una muerte sin contratar los servicios de un director de funeraria. Las familias pueden hacer todo por su cuenta o contratar a un asesor de servicios funerarios, a una doula de la muerte o a un director de servicios funerarios para que las asistan.

Cuando una niña de 6 años murió, después de una larga enfermedad, su joven madre no pudo soportar entregar el cuerpo de su hija a una funeraria. Debido a que había cuidado a su hija en todas las formas en que una madre podía hacerlo, la vistió en casa y la acostó en su cama, con sus animales de peluche favoritos. Invitaron a sus amigos, hermanos y compañeros de escuela a venir a su casa para despedirse en un ambiente muy privado. Sus amigos pasaron tiempo con ella en su propio dormitorio y hablaron con sus padres sobre el misterio y el dolor de su muerte. Les dio tiempo para aceptar su muerte en un ambiente cómodo y centrado en la familia.

Dependiendo del estado, la familia puede llevar ella misma el cuerpo al crematorio o al cementerio, o contratar a un director de funeraria para proporcionar transporte, permisos, etc.

Paso 3: Busque opciones antes de contratar un servicio

La mayoría de las personas eligen la funeraria más cercana o una cuyos servicios han usado en el pasado (incluso si no quedaron satisfechos). Ninguno de estos criterios determina que esté obteniendo un buen servicio y los precios pueden variar enormemente entre las funerarias, incluso las que se encuentran a pocas cuadras de distancia entre sí.

La ley federal exige que las funerarias le den presupuestos por teléfono y una Lista general de precios detallada e impresa cuando se presente en persona. Consulte nuestro folleto, “Cómo entender la lista de precios de una funeraria”.

Asegúrese de comunicarse con su afiliado local de Alianza de Consumidores de Servicios Funerarios para ver cómo pueden orientarlo (consulte el directorio en www.funerals.org). Algunos han arreglado precios con descuentos con funerarias específicas. Otros han realizado una encuesta de precios de funerarias en toda el área, lo que puede ofrecerle un excelente panorama de las opciones locales. Todos brindarán información y educación, y la mayoría lo puede remitir a una funeraria ética.

Paso 4: Organícelo todo en un solo lugar

Una vez que haya decidido lo que quiere, hable con sus posibles sobrevivientes acerca de sus deseos y lo que ha averiguado. Si los planes fallan o la muerte ocurre lejos de casa, necesitarán las habilidades y el conocimiento que ha adquirido para negociar el funeral por sí mismos.

Establezca sus planes por escrito, pero no los ponga en un testamento o en una caja de seguridad, ya que probablemente no se lean hasta mucho tiempo después de que se hayan hecho otras gestiones. Para tener todos sus documentos en un solo lugar, solicite el kit de planificación funeraria “Antes de despedirme debes saber” en nuestro sitio web.